La afasia y su impacto en algo tan cotidiano como comunicarse

Hablar, entender una conversación, leer una indicación o escribir un mensaje son gestos tan cotidianos que rara vez pensamos en todo lo que implican. En los últimos años, la visibilidad que ha dado el caso del actor Bruce Willis ha hecho que muchas personas oigan hablar por primera vez de la afasia, un trastorno que puede alterar de forma profunda algo tan cotidiano como comunicarse.
Por eso, cuando una persona pierde parcial o totalmente esa capacidad a causa de una lesión neurológica, el impacto no se limita al lenguaje, sino que afecta también a su autonomía, a su relación con el entorno y a muchas actividades del día a día.
La afasia es un trastorno del lenguaje que puede alterar la comprensión, la expresión oral, la lectura y la escritura. Como explica el Dr. Eliot Gómez, especialista de Neurología en el Hospital Universitari Sagrat Cor, "no se trata de una enfermedad en sí misma, sino de una alteración causada por una lesión en las áreas cerebrales responsables del lenguaje. Su repercusión, por tanto, va mucho más allá de la dificultad para encontrar palabras".
¿En qué consiste la afasia?
La afasia se produce como consecuencia de un daño estructural en las áreas del cerebro encargadas del lenguaje. Esto significa que la persona puede seguir pensando con normalidad, pero tener dificultades para traducir ese pensamiento en palabras o para comprender el lenguaje de los demás.
"Muchas veces el paciente sabe perfectamente lo que quiere decir, pero no consigue expresarlo como antes o tiene dificultades para comprender determinadas palabras o frases. Esa desconexión es una de las partes más frustrantes de la afasia", señala el Dr. Gómez.
Las causas más frecuentes
La causa más habitual de afasia es el ictus, aunque también puede aparecer tras un traumatismo craneoencefálico, un tumor cerebral, una infección neurológica o en el contexto de algunas enfermedades neurodegenerativas.
Desde el punto de vista clínico, suele hablarse de afasias fluentes y no fluentes. En las primeras, la persona puede hablar con relativa soltura, pero con alteraciones importantes en la comprensión o en la organización del lenguaje. En las no fluentes, en cambio, la comprensión puede estar más conservada, pero existe una dificultad clara para producir palabras o construir frases.
Recuperación y tratamiento
En los casos leves, parte de la capacidad de expresión puede recuperarse de forma progresiva. Aun así, lo más habitual es que se necesite rehabilitación especializada. El tratamiento suele centrarse en la logopedia y en programas dirigidos a recuperar, en la medida de lo posible, la capacidad de comunicación.
"En afasia, empezar a trabajar pronto y adaptar la rehabilitación a las necesidades reales de cada paciente puede marcar una diferencia importante en la evolución", concluye el Dr.Gómez.

Área personal de salud: Mi Quirónsalud
Accede a cualquier hora del día para cuidar tu salud y la de los tuyos.
Mi Quirónsalud es tu espacio personal privado y seguro en el que puedes solicitar y gestionar tus citas o consultar tus informes clínicos sin esperas ni desplazamientos.
¡Descúbrelo!




















